Autor: Carrisi, Donato
Sinopsis breve: Roma. La desparición de Lara, una joven estudiante, da lugar a la reapertura de varios casos que cayeron en el olvido, que misteriosamente parecen ir resolviéndose por "venganza divina". La protagonista, policía forense, recibirá una información clave para la resolución de la muerte de su marido en un accidente y se verá envuelta en una trama que conduce a un grupo del Vaticano llamado Los Penitenciarios.
Puntuación: 5/10
Opinión: Llevaba mucho tiempo sin poder acercarme al blog para comentar más lecturas, lo que hace que ahora el trabajo se me haya acumulado. El tribunal de las almas lo terminé hace casi un mes... quizá se me olvide comentar algo.
Lo más reseñable es que ya me advirtieron que podía no ser muy bueno. Mi abuela, ávida lectora, me lo prestó junto con La caída de los Gigantes, así como con la advertencia de que a ella no le gustó demasiado. Mi abuela tira más hacia la novela histórica que hacia las novelas de suspense, así que decidí darle una oportunidad a Carrisi gracias a la contraportada, que esboza una historia interesante.
Qué decepción.
La novela básicamente consta de tres historias: dos transcurren en el presente y se van entrecuzando a lo largo de las páginas y la tercera sucede en un pasado muy cercano. El libro está estructurado de forma que cada capítulo (más o menos) está dedicado a cada una de las historias lo que causa que el ritmo sufra altibajos bastante importantes porque Carrisi, según mi opinión, no ha conseguido dar con la tecla adecuada. La "historia pasada" es la más interesante, la que mejor atmósfera de suspense posee y la que mejor consigue que quieras saber más acerca de lo que ocurrió, de manera que cuando termina "su" capítulo y comienzas a leer las "historias presentes" sufres una sacudida parecida a cuando se sale la cadena mientras montas en bicicleta. Yo habría dejado la "historia pasada" al completo para cuando hubieran terminado las otras dos tramas, como una especie de relato corto que sirve para dejar el final general de la novela un tanto abierto (quien haya leído, o vaya a leer, El tribunal de las almas sabrá a lo que me refiero).
Los personajes... ¡Ay, los personajes! Tiene demasiados. Y no porque sean cientos de nombres que luego cuesta recordar, sino que con cuatro personajes se puede llevar perfectamente la trama sin tener que recurrir a secundarios que no aportan absolutamente nada excepto relleno de páginas. Ni siquiera sirven de apoyo al escritor para dar forma a los principales. Suele ocurrir que cuando en un relato lo verdaderamente importante es la trama en sí misma, con sus giros inesperados, sus momentos de suspense y los encuentros y desencuentros entre personajes, estos últimos son los más damnificados en pro de la acción y el devenir de la historia; Carrisi nos presenta a unos personajes sin apenas dobleces o atisbos de cierta profundidad. Lo resalto para que nadie se llame a engaño, en esta novela no es la historia la que viene generada por los personajes, sino al revés, por lo cual en los momentos en que la historia flaquea no tiene dónde apoyarse (ni siquiera los escenarios están muy logrados). Sin embargo, y a pesar de todas las sombras que posee el relato, tengo que destacar que hay ciertos pasajes realmente logrados y dos personajes a resaltar: un policía retirado que tiene la oportunidad de tomarse la justicia por su mano y el investigador "penitenciario".
En verdad parece que el libro ha salido de un horno de hacer best-sellers, pero no sé si habrá llegado a tanto; la lectura es mecánica, van sucediendo muchas de las situaciones como a trompicones y éso a pesar de que más o menos te vas anticipando a los acontecimientos.
Resumiendo: no os lo recomiendo, pero entiendo que tiene algo que puede enganchar. En mi caso fue la "historia pasada". Lo bueno de este libro es que la idea está bastante bien y, bueno, se deja leer; lo malo es que el autor no ha conseguido la mejor forma de transmitirla (lo peor de una novela de suspense es que sea aburrida a ratos).

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